VERDE ES EL NUEVO NEGRO



Cada vez son mas las empresas y marcas que se suman a iniciativas que promueven el consumo consciente y la economía local, como una forma de asumir nuestra responsabilidad con el Planeta; El Greenfriday es el contrapeso para el tan famoso Blackfriday un día originado hace ¡151 años! En Estados Unidos; un viernes negro para los financieros de WallStreet quienes fracasaron y el mercado entró en bancarrota. Pero fue en Filadelfia en 1950 cuando el día de acción de gracias la ciudad colapsó debido a toda la gente que inundó las tiendas para comprar los regalos de navidad con antelación y así poder entrar a un partido de futbol americano programado para el día siguiente. Desde ese momento el viernes negro ha sido utilizado y popularizado alrededor del Mundo para estimular el consumismo con la teoría de impulsar el comercio y generar dividendos económicos a costa de descuentos y promociones que prometen terminar los inventarios de los almacenes llenando al mismo tiempo los bolsillos de sus dueños.
Pero han pasado años, décadas y un siglo donde la humanidad está entendiendo que no es posible mantener estos niveles de consumo desmedido en un Planeta de recursos finitos; estamos llegando a un nivel de consciencia ecológica capaz de promover otras formas de uso adecuado de los recursos, porque está en nuestras manos prevalecer la esperanza de vida de las generaciones futuras. ¡No es SALVAR EL PLANETA! No podemos seguir siendo tan arrogantes, necesitamos asumir que nuestro rol aquí es ser parte de un ecosistema macro, donde cada acción y decisión que tomemos impacta el entorno y otros seres vivos.
Un viernes verde no será suficiente para apaciguar el impacto que hemos hecho a nuestro gran hogar, pero es el primer paso para declarar nuestra preocupación por el futuro y propiciar un nuevo modelo económico mas regenerativo e inclusivo. El verde es el nuevo negro, es la propuesta de todas las iniciativas que no solo se suman a términos como ecológico, orgánico, sostenible como una herramienta de mercadeo, si no que creen en un propósito real, transforman su entorno, construyen otra realidad, cuentan otra historia a través de sus productos, de sus servicios, de la forma como comercializan y como generan valor en cada una de sus apuestas, que en la mayoría son comunitarias.
No se trata solo de hablar de la agenda 2030, de nombrar el acuerdo de Paris y los compromisos (no asumidos) por grandes empresas en Davos; si realmente no hay acciones que evidencien la transición hacia otras formas de producción y consumo sostenibles. Hay que propiciar nuevos modelos económicos que garanticen las necesidades básicas de las personas dentro de los limites aceptables del Planeta, hacer productos de mejor calidad en lo posible con materiales que ya existan y se puedan recircular, permitiendo la reparación, la transformación y la fácil descomposición cuando su ciclo de vida haya llegado al final. Pero todos estos modelos no serán posibles sin un usuario que se vuelva activista con su manera de consumir y adquirir productos y servicios; cada vez más se habla de prosumidores que hagan parte de la cadena de suministro aun de manera indirecta pero que propongan, promuevan y se enganchen con el propósito de las marcas, que exijan transparencia, que cuestionen y le apuesten al comercio justo.
Es muy importante seguir visibilizando todas las iniciativas verdes que están innovando y creando soluciones que ayuden a eso, a regenerar la vida; por eso hacemos una ruta verde cada año, para que cada vez seamos más, toda esa gente pequeña en lugares pequeños haciendo cosas pequeñas que cuando conectamos hacemos grande y vemos el impacto en cadena que logramos y que muchas veces parece insignificante pero que sin cada uno el cambio no sería posible.
Puede parecer irónico incentivar el No Consumismo, ¡consumiendo! Sin embargo, en un Mundo que parece siempre presionarnos a la compra, recreando crisis que nos llevan a ver la adquisición de cosas como una forma de estar “todos” bien; la única manera de estar fuera del sistema es hackearlo desde adentro; sí, solo ejerciendo nuestro derecho a elegir comprar se convierte en un voto de confianza, para que en realidad TODOS estemos bien, redistribuyendo el dinero entre más personas, apostando para que los pequeños crezcan y creyendo en sus propuestas si realmente generan respuestas a los problemas ambientales y sociales de la actualidad.  
Este 27 de noviembre vamos a convertir la compra en un voto de transformación, en un voto por el mundo que queremos construir, mas de 60 iniciativas de Colombia y algunos países de Latinoamérica nos contarán qué hacen, por qué lo hacen y cómo sueñan el Mundo a través de sus marcas. Podrás tener a la mano una ruta verde por sectores y lugares donde sabrás a dónde ir cuando quieras comprar. Síguenos, comparte, apoya, difunde y sé parte de esta comunidad.